Desnudo, rebosado en tu perfume,
recordando tus besos navegando por mi cuerpo,
tus labios húmedos volviendo fertil mi tierra,
mi desierto.
Y tu lengua traviesa despertando el silencio,
la quietud.
Y desparramado mi orgullo en tu cama,
haciéndote dueño de mi cuerpo,
de mi espacio,
de mi mar.
Y tus ojos férreos...
observandome en la oscuridad.
Vos... tan dentro, en silencio,
yo tan tuyo, en secreto.
© Juan Manuel Ramos
