
Y hoy te miro, y aunque no percibas que lo hago,
en silencio te beso y te abrazo,
te acaricio el alma en la oscura noche
y te digo las palabras que nunca me anime a decirte.
En que peligroso juego me habia metido?
En que peligroso juego quisiera volver a entrar?
Vos. Yo. Nosotros. Ellos.
Y la luna espiando los cuerpos desnudos,
las manos consumiéndose,
los labios ardiendo,
los ojos ciegos.
Y hoy te miro,
completamente enamorado,
sin saber si es amor.
Nada volvió a ser igual.
Lo supimos,
lo sabemos.
lo sabemos.
© Juan Manuel Ramos