Preparándome para el holocausto,
la destrucción masiva, una catástrofe al corazón,
un exterminio al alma, al cerebro.
Armándome de fe para el comienzo desde cero,
ese aprender a volver a caminar, una vez mas,
con la piel desgarrándose de mi cuerpo,
con las manos sangrando por las caricias ultimas que se dieron,
con los labios rotos por las mentiras que nos quebraron por dentro,
que nos sangraron los ojos,
que nos despedazaron la mente.
con los labios rotos por las mentiras que nos quebraron por dentro,
que nos sangraron los ojos,
que nos despedazaron la mente.
Y los pies descamados por tanto caminar en el circulo de la esperanza vacía,
de la incoherencia, de la irracionalidad.
Los huesos expuestos a la intemperie de la lógica,
acariciándolos sin piedad.
acariciándolos sin piedad.
Armando la verdad sin discusiones,
sin dialéctica, en soledad.
sin dialéctica, en soledad.
Escribiendo en la arena tu nombre,
dejando mis dedos deshechos, gastados,
mezclando mi sangre con el recuerdo.
Preparándome para el holocausto,
un golpe que derrumba los muros mas altos,
los refugios mas fuertes,
los pilares mas profundos.
© Juan Manuel Ramos
