
Como ha pasado el tiempo,
divagando en las nubes de besos,
divagando en las nubes de besos,
de caricias y de sustancias tóxicas del amor.
Momentos oxidados de lágrimas ácidas,
de palabras frías, de miradas de fuego.
Tormentas de sensaciones equivocadas,
de golpes de la lluvia contra el cuerpo desnudo de la noche.
Luces que prenden y apagan
anunciando las puertas del infierno, de la pertenencia.
La voz de quien queremos escuchar
diciendo lo que nos gusta que nos diga.
Bebiendo cada dia el veneno de las manos
de quien quisimos nos moje los labios solo una vez.
Respirando la pócima misteriosa de los ángeles sin alas,
escapados de las cadenas que los tenían presos del bien.
Y eso es vivir a contramano del destino,
y a destiempo de la vida.
Es intentar hablar envuelto en un murmullo,
para no despertar a la bestia salvaje.
y a destiempo de la vida.
Es intentar hablar envuelto en un murmullo,
para no despertar a la bestia salvaje.
© Juan Manuel Ramos