Tus cosas marcaron lo que no quiero recordar hoy. Cuando digo tus cosas: hablo de esas que me hicieron conocer momentos, lugares, sensaciones y tristezas; esas que tengo presentes al respirar cada segundo un poco de tu aire, ese que dejaste encerrado entre libros y cuadernos. De repente, una ráfaga de realidad, de pura crueldad, me entera que sigo detenido en el mismo lugar desde hace cuarenta minutos, donde todo sigue sucediendo a mi alrededor pero yo haciendo un break crónico para aumentar o al menos empezar a crear esperanzas y ganas para continuar sonriendo o al menos despertando cada mañana con la ilusión de dar el primer paso para saltar de la cama, de esas sabanas que me atrapan en tu perfume mezclado con tus besos del despertar, en mi almohada.
Y duele el transcurso del día porque se que va a llegar la noche y al apoyar mi cabeza en la almohada se terminan mis ganas, mis fuerzas y comienzo a pensar en como curar mi alma, en como sanar mi corazoncito que esta derramando lagrimas de dolor, que esta olvidando lo que es, lo que fue sentir.
Voy a intentar sobrevivir con tu recuerdo, buscando y planeando formas de volver a empezar…
Voy a arrancar de mi ser lo mas bello que paso en mi vida.
Continuare despertando por ese algo que no existe más.
© Juan Manuel Ramos