HASTA SIEMPRE!





Llego tu hora. 
¿Habías imaginado todo lo que de mi te llevarías? 
Fue mucho, y sin darnos cuenta fue mas lo que me dejaste que lo que pude entregar.

Nadie podrá borrar lo que juntos compartimos. 
Desde una tarde de verano tomando mates con algunos yuyos que le robabas a tu jardín, 
hasta esas miles de historias que me hacían reír a carcajadas. 

Y mirarte las manos como suavemente me dabas algo que hoy o tengo acá, conmigo. 
Pasar mis añitos adorando a esa mujer, a esa caja de historias de nunca tener fin, 
a esa señora que preparaba su ropita la noche anterior cuando tenia que salir al centro… 
y que ahora se fue, y dejo todos esos trapos que no son nada sin ella llevarlos puestos.

Te extraño. 
Un enorme vacío siento en mi pecho que me estremece el alma y retuerce todo mi cuerpo. subiendo un poco de sangre congelada desde la punta de mis pies 
hasta el ultimo rincón de mi cabeza.

Me es tan difícil el solo imaginar que no pasare a verte un ratito para saludarte 
y que vos me recibas con un “pañuelito blanco”, como lo has hecho siempre.

Me has visto crecer, madurar poco a poco y los temas que tocábamos en la mesa 
de a poco fueron cambiando. 
Ya no miraba los dibujitos en la televisión ni tampoco estaba todo el día encerrado en la casa, 
pero los momentos que te dedicaba eran sagrados para mi.

Aun recuerdo los naipes, 
esas noches que pasábamos hasta tarde “timbrando” y, a veces, 
hasta un amanecer nos sorprendía.

Hoy ya no están más esas cosas que ayer me hicieron feliz, 
que me dieron mucho de lo que soy hoy.

¡Hasta siempre, vieja!

Te voy a extrañar.

Tu nieto








© Juan Manuel Ramos

SEGUIME EN INSTAGRAM

@juanmanuelrss