Vuelvo a extrañar tu cuerpo una vez mas,
después de que pude besarlo desnudo varios años mas tarde,
cuando creía haberlo olvidado por completo.
Hoy alguien me hizo pensarte
e imaginarte haciendo cosas para hacerme feliz,
esas que solo vos conocés
y que solo vos me has dado.
Aunque me cueste creerlo aun,
siento que mi vida necesitó de una compañía,
de una persona a mi lado para no seguir ahogado
en la inmensa soledad en la que me dejaste al acabar lo nuestro.
Pero, aunque ese alguien este a mi lado,
no voy a mentir… todavía siento mucho por vos,
este sentimiento que guarde en algún lugar de mi ser
para no olvidar nunca lo que me hizo tan feliz.
Y a pesar de que, una vez mas,
ya no nos hablemos,
desconociendo los motivos por los cuales
volviste a tomar esta decisión,
yo quiero tenerte presente conmigo,
amén de inventarte como por durante diez años,
del modo que pude seguir adelante.
Eres mi debilidad, y tus labios,
son capaces de hacerme un agujero en el alma con solo una palabra,
a la que le tengo tanto miedo.
Juegas con este sentimiento que llevo dentro mío,
aprovechándote a que doy todo por vos.
Juegas y disfrutas ver como poco a poco
me voy quebrando por dentro.
Mi debilidad… ¡mi maldita debilidad!
© Juan Manuel Ramos