CUANDO LA MUERTE ME SORPRENDA

DIEGO Y JUAN
Hace unos días, me da vuelta en la cabeza la idea de llegar hasta vos de alguna manera!
Talvez no he podido conciliar bien el sueño, y en algunas oportunidades, he tropezado con algún mal momento que me ha dejado sin aire, y ante la asfixia, sentí la necesidad de buscar un motivo para seguir despierto, un refugio que me mantenga cubierto, una lagrima que me desahogue, una sonrisa que me de aliento…
Te presentí tan cerca, como el mismo humo de cigarrillo que me envuelve, estabas aquí a mi lado, como si nada nos hubiese separado… El reloj se detuvo justo a tiempo, y al mirar a mí alrededor estaban aquellos que ya se fueron…
 Disculpa pero es difícil explicarte lo que me esta pasando, tratare a lo largo de estas líneas reflejarte, de manera pura y clara lo que a mi corazón le pasa…
 Quizás con el correr de los años se van haciendo realidad cada uno de los anhelos que de niños, y en la mayoría de los casos  jugando, alguna vez soñamos, es que siempre deben estar presentes aquellas cosas que a fuego lento en la niñez, fueron forjando el modo de desempeñarnos en nuestra apresurada, y hasta a veces agitada vida de adulto.
 No se? Talvez como a mi, te pase que siempre hay algo que recordar, en algunas ocasiones momentos buenos, en otras momentos amargos, personas que han pasado de una u otra manera por nuestras vidas, y siempre llego a la conclusión que todo eso nos sirve, para poder mirar al mañana de otra manera….
Te cuento que aquí, comenzó a llover, esta demasiado triste la noche, y una lejana y vieja melodía es la que me acompaña, ya que el silencio esta ocupado en leer lo que escribo. Acá no hay mucho para describir, las calles son cortas y todas llevan hacia el mismo punto, la gente parece muda aunque siempre tienen algo que decir en tu ausencia… Pero no te estoy escribiendo para hablar de mí...
Vuelvo a lo que estaba, recordando…
 Era un ciclo en que me encontraba envuelto de dudas, momento en que se aproximaba algo, que supuestamente todos sabían como iba a ser, menos yo, que trataba de hacerme la idea pero nada me coincidía, deliberaba cual eran los pasos a seguir cuando me llegara el momento. En ocasiones me surgían los celos, en otras la curiosidad, y el consuelo, era que tendría un cómplice….
Recuerdo siempre una desventurada noche de calor, en pleno enero, justo ahí se te ocurre golpear la puerta, creo que fue la primera vez que me enoje tanto y me sentí tan solo… Admito que no había consuelo alguno, ni pañuelo que secaran mis lágrimas, la soledad me mostraba su cara más amigable…
Fue tan dura y cruel la noche, que ni los grillos con su mejor canción lograron conciliarme el sueño. Bandido sol que se despertó temprano, era el momento esperado, la curiosidad me invadía de todos lados, como cuando se rompe un huevo para descubrir lo que hay adentro, algo así, parecido, y me encontré con vos….
Que culpa tendrías? De formar parte de un mundo lleno de desigualdades, políticas, económicas, y sociales; donde rige la ley de pensar en uno mismo sin importar nada más. Llegaste justo en tiempos en que a los dominios de la mente del mismo hombre la gobierna la ignorancia e idiosincrasia de la avaricia y la envidia, en cuerpos donde descansan  almas oscuras vacías de emociones, por el ego, la ambición y los prejuicios.
Sentí un encontronazo de sentimientos, estaba parado ahí de frente a tus ojos, y solo se me ocurrió protegerte de tanta mierda...
Todo pasa tan rápido, que a veces al parpadear, en tan solo una milésima de segundo ya es diferente, o quizás todo sea parte de nuestra imaginación y nunca dejamos de soñar para no darle paso a que todo forme parte de un recuerdo… Son varias las hipótesis, aunque siempre tomamos la que mas nos consuele, para dejar todo atrás y mirar hacia delante…
Me cuesta pensar que aquellos momentos donde soltábamos una carcajada luego de una travesura, cuando no importaba el dinero, la vestimenta o el que dirá la gente, solo prevalecía  la razón de aprender lo mas posible uno del otro, se nos escabullo tan rápido y fugaz, como nuestra niñez en cada uno de los sueños…
 Que difícil es comprender el tiempo, los sueños, el presente y el futuro. Pero con certeza puedo decir que ni todas las distancias que alberga este podrido mundo, nos podra separar. Podremos perder, el habla, el oído, el olfato, el gusto y hasta el conocimiento, y aun asi no podre arrancarte de mi…
  Serán los recuerdos y los buenos momentos,
 Seran a aquellas personas que dejaron en mi corazón su huella, los que iluminen mi camino cuando la muerte me sorprenda… y tú has sido mucho más que eso y esta es mi manera de decirte gracias… Hermano…
«FIN»


© Dario Ramos

Una lagrima, a medida que iba leyendo el escrito, iba desnudando miles de sensaciones y destapando recuerdo tras recuerdo de todo lo que juntos compartimos. Con cuatro años mas que yo, siempre nos unio el amor y el cariño de uno por el otro (la fotografía muestra a el enseñándome a caminar).
Hoy, lastimosamente, estamos lejos, por cuestiones laborales y personales; cuando abrimos las alas para emprender el vuelo que nuestra familia nos ha enseñado, nos hemos encontrado separados por kilometros y eso impide vernos.
A mi querido hermano del alma... a ese niño al que hacia renegar... a ese niño que me hizo y me hace feliz.
Te amo hermano! y vos sabes cuanto!




© Juan Manuel Ramos

SEGUIME EN INSTAGRAM

@juanmanuelrss