Dejaste las preguntas en mi habitación,
las dudas entre las sábanas,
y tu "adiós" en la puerta.
La mirada perdida,
el corazón ciego,
la luz apagada.
Dejaste restos de tus besos en el piso,
caricias en el aire,
tu perfume en mi almohada
y tu mirada sobre mi espalda.
¿Por que no te llevaste todo con vos?
Y solo soy un cuerpo desnudo,
arrastrado por tus tormentas,
enviciado de tus fantasmas.
Dejaste mentiras adornando mis paredes,
y sonrisas sobre el picaporte.
Y volvernos a ver,
como si nunca nos hubiesemos entregado.
Mi "no" rotundo y tus manos quitándome los harapos.
Tus labios recorriendo mi desnudez,
tu boca degustando la manzana prohibida...
© Juan Manuel Ramos
© Juan Manuel Ramos
