Tu sombra se disipa, mientras…
… la claridad se empaña…
… el silencio se calla…
… y un grito se apaga en la nada.
Algo en el espacio me anuncia
que te encuentro ausente en la oscuridad.
Pero aunque pienso…
no te recuerdo,
todo lo envuelve el olvido
en una cajita de recuerdos.
Las pisadas de alguien descalzo,
que alguna vez paso por mi,
ha dejado sus huellas borradas.
Las alas se me han cortado,
o quizás no deje que crecieran.
El futuro vuelve y rebota en el “ya fue”.
Ya no creo que mi Dios exista,
pero si se que nunca me abandono.
Todo pasa, todo crece, todo muere,
pero si murió,
es porque alguna vez existió.
© Juan Manuel Ramos