RENUNCIAR


Y acá me quedo… sin vos…
tratando de buscar una manera para dejar de pensarte…
de olvidarte.
La noche va a sorprenderme al encontrarme solo 
entre las cuatro paredes de mi habitación, 
sin tus besos, sin tus caricias… sin escuchar tu voz.
Y así debo resignarme a que esta historia 
llego a su fin… terminó… 
Debo guardarme todas las palabras que por durante tiempo fui pensando
para decir en cuanto encontrara el momento exacto…
el que ya no va a existir.
Y ahora me quedo sin ganas de mirarme al espejo 
ante tan gran fracaso y desilusión.
Y tengo que sonreír por fuera y llorar por dentro… 
Callar lo que siento… que esta historia ya se acabo. 
     
Y me duele… Y lloro… 
No demuestro estar bien porque no me es fácil,
pero tengo que satisfacer tu deseo de encontrarme en la calle: normal.
Y tengo que levantar la mirada mas allá de que mis ojos ya no quieran ver…
Mentirle a mi almohada y decirle que me siento bien, 
que no espere lagrimas porque no las obtendrá.
Y debo asumirlo: ¡te extraño!
Y debo liberarme de los sueños que prometían mi futuro a tu lado
porque ahora que no estas todo se fue a la basura… de nada sirve.
Y tengo que guardar tu último beso… 
tu último abrazo… tu última caricia.
Y tengo que fingir que entre nosotros nada pasó 
o que ya te logre arrancar de mi cabeza.
Y aquí me ves… matando mis deseos de volverte a tener…
asesinando los recuerdos advirtiéndome que junto a vos me sentía bien…
pero que todo fue ayer...
Y no puedo. ¡Me haces falta y ya no estas!
Eso es lo que me cuesta horrores dejar de pensar.
Que ya mañana no vendrás para estar conmigo un momento,
un instante, un segundo, de esos que pasaban tan rápido.
Y tendré que caminar solo por las calles 
ocultando mis lágrimas…
fingiendo sentirme bien.
¿Y que contestar cuando pregunten por ti?
¿Tendré que decir que te perdí?
¿Que ese peso que oprime mi alma es tu recuerdo?
Ni siquiera puedo pensarlo.
No quiero hablar con nadie, quiero estar encerrado,
quiero gritar en silencio, en voz baja, cerrando mis ojos: ¡cuanto te amo!
Debí suponerlo… nunca serias para mi…
Y ahora ya es tarde para pensar en ello.
¿Qué no quieres lastimarme? 
¿Por eso no podemos estar juntos?
Nunca nadie, antes, me lo había dicho.
¿Cómo? Si eres la persona que día a día me dio miles de razones
para convencerme de que soy feliz…
De que con alguien puedo vivir… más que una aventura…
De que con vos era yo; mi verdadera identidad estaba en ti.
No se que he hecho mal, pero si ese es tu deseo… 
marcharte… dejar esta historia olvidada… 
pues, no me opongo… pero antes de irte 
quiero que entiendas algo:
Te amo… 
como él nunca te ha amado.

SEGUIME EN INSTAGRAM

@juanmanuelrss